Kingdom Come - Review





Hablar, o en este caso, escribir sobre el Kingdom Come es citar a un artista que cambió la forma de ver a los héroes de los comics: Alex Ross.  Quien lo acompañó con colaboración en el guión como escritor fue Mark Waid, sin embargo, Ross se lleva casi todos los pergaminos por su arte en este, y en muchos de los números por donde ha posado sus pinturas.  Sí, pinturas, eso es lo que hace especial al arte de Alex Ross, es el realismo con el que crea a los personajes y los entornos, donde cada héroe deja de ser una persona inalcanzable para verse como alguien mucho más real.

Con una anatomía perfecta, expresiones faciales, sombras, contrastes, puedo decir con absoluta certeza que adquiero los títulos donde vea su nombre plasmado sin pensarlo tanto, aunque depende del precio también...jejeje... Pero bueno, no estamos aquí para comentar sobre Alex Ross, cada uno ya sacará sus conclusiones a ver sus pinturas, estamos aquí para reseñar el Kingdom Come.



Mucho tiempo antes de Civil War (cómic y película) y de aquella escena en The Avengers  (si no estoy mal) donde aparecen los protagonistas en un restaurante sentados al rededor de una mesa redonda comiendo, existió el Kingdom Come.  En esta historia publicada originalmente en 4 entregas en 1996  por DC Cómics (la vi por primera vez en 1999 en estas tierras), se encuentran los sucesos de los que es testigo el Pastor Norman McCay, quien en el lecho de muerte de uno de sus feligreses y amigos, le escucha referirse en términos bíblicos a un evento catastrófico que está por llegar.  Norman "recibe" este don de las visiones cuando fallece su amigo y en compañía de El Espectro, una especie de entidad espiritual y muy poderosa, que se le aparece, lo transporta y lo acompaña hasta el final de los eventos, verá una guerra entre los seres más poderosos del planeta.

¿Guerra? Sí.  Superman desapareció y se alejó de la Liga de la Justicia y con ello, sus demás miembros se distanciaron también de su actividad.  Diez años han pasado y muchos nuevos héroes han surgido, llevando el mundo a un colapso donde todos luchan entre sí y porque sí, teniendo por ideal nada más que el hecho de ser más poderosos que los humanos.  Clark está confinado en Kansas en sus actividades de granjero, Bruce Wayne vigila Ciudad Gótica con la ayuda de un ejercito de bati-robots que controla a su voluntad.  Diana Prince, entre sus propios problemas, busca convencer a Clark de volver a luchar por poner orden en el mundo y controlar el desastre que se ha generado desde que la Liga se desvaneció, y así unidos imponer un ultimátum a los nuevos súper héroes: o se unen a la Liga para luchar por la verdad y la justicia, o se verán sometidos al encierro para que recapaciten.  La ONU (Organización de las Naciones Unidas), Lex Author, Green Lantern, Shazam, Flash, entre la amplia galería de personajes que se ven involucrados en la guerra, hacen de esta historia un capítulo emocionante y obviamente con mucho mas detalles que dan giros inesperados en la narración.

Esta es una historia que cualquier fan de DC y ahora con la moda de la película de la Liga de la Justicia, debería leer por su argumento y por el arte de Ross, pues en cada viñeta se puede tener una pieza de museo al alcance de la mano y degustar una gran muestra del arte cómic.  Ah, y antes de las escenas post créditos de las películas de súper héroes de esta época, el Kingdom Come tiene un epílogo un año después de sus eventos que puede dejar a muchos sorprendidos...

Aquí más detalles del titulo y abajo la portada de mi edición.




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